Posted in El Santo Rosario.
Relata un sacerdote que en Paraguay había un hombre que tenía dos hijas, una de 5 años y la otra de 3 años a quienes enseñaba a rezar el Rosario y también otras devociones. La hija mayor se
O Gloriosa Domina excelsa super sidera, qui te creavit provide, lactas sacrato ubere.