Posted in Santísima Trinidad
Dios mío, Trinidad que adoro, ayúdame a olvidarme enteramente de mí para establecerme en Ti, inmóvil y apacible como si mi alma estuviera ya en la eternidad; que nada pueda turbar mi paz, ni
O Gloriosa Domina excelsa super sidera, qui te creavit provide, lactas sacrato ubere.