Posted in San José
Un renombrado Cirujano Danés, siempre terminaba su oración de la mañana con esta jaculatoria: «San José, ruega por nosotros». Viendo un día a un compañero con la mirada atónita, le dice:
O Gloriosa Domina excelsa super sidera, qui te creavit provide, lactas sacrato ubere.