Posted in Divina Misericordia
El siguiente testimonio nos enseña que hay que perseverar en la oración. Santa María Faustina relata en su diario de la Divina Misericordia: “Hoy 22 de mayo de 1917 hace un calor difícil de
O Gloriosa Domina excelsa super sidera, qui te creavit provide, lactas sacrato ubere.