LOS PANECILLOS DE SAN NICOLÁS DE TOLENTINO.

En la Orden de San Agustín cada 10 de septiembre, día de la Fiesta de San Nicolás de Tolentino, se bendicen pequeños panes para ser repartidos a la comunidad. Esta tradición comenzó por un milagro de San Nicolás de Tolentino quien, después de padecer una enfermedad, recuperó la salud gracias a la intercesión de la Santísima Virgen María.
Cuenta la historia que San Nicolás se sentía muy débil y su cuerpo rechazaba los alimentos debido a sus extrictos ayunos y penitencias. La Santísima Virgen María se le apareció en una visión y le dijo: «Pide en caridad, en nombre de mi Hijo, un pedazo de pan fresco a una mujer del pueblo. Mójalo en un poco de agua, cómelo y recuperarás la salud por tu obediencia.»
San Nicolás siguió las instrucciones de Nuestra Señora y comió el pan sumergido en agua recuperando milagrosamente la salud. Así, San Nicolás comenzó la tradición de bendecir trozos de panes y repartir este sacramental a los enfermos, encomendándolos a la intercesión de Nuestra Señora y obteniendo numerosas curaciones.





