SEPTIEMBRE 10: SAN NICOLÁS DE TOLENTINO.

San Nicolás de Tolentino fue un fraile, sacerdote y místico italiano perteneciente a la Orden de San Agustín, reconocido como el primer santo de esta comunidad religiosa. Su vida se caracterizó por una profunda dedicación a la oración, la penitencia y la atención a los enfermos y marginados.
Nació en Sant’Angelo in Pontano, en Italia, alrededor de 1246 y murió el 10 de septiembre de 1306. Sus padres eran personas piadosas y humildes. Desde pequeño San Nicolás sobresalió en sus estudios y tenía una gran devoción a la Santísima Virgen María. Un día al escuchar un sermón de un ermitaño de la Orden de San Agustín sobre el texto: «Nolite diligere mundum, nec ea quae sunt in mundo, quia mundus transit et concupiscentia ejus: No améis al mundo, ni las cosas que hay en el mundo, porque el mundo pasa y también su concupiscencia», sintió el llamado a abrazar la vida religiosa y suplicó al ermitaño que lo admitiera en su orden.
Hizo su profesión antes de cumplir los diecinueve años y después de su ordenación, dedicó sus últimos 30 años de vida a trabajar por los pobres y enfermos en Tolentino. También dedicaba mucho tiempo al sacramento de la reconciliación y, con sus prédicas y ejemplo, convirtió a muchas personas.
Fue proclamado patrono de las almas del Purgatorio en 1884 por el Papa León XIII, porque tuvo varias visiones en las que se le pedía ofrecer misas y ayunos por la liberación de estas almas.
El 10 de septiembre, día de su festividad, hay una tradición conocida como los Panecillos de San Nicolás, que consiste en bendecir panes pequeños y repartirlos a los fieles. Esta tradición inició cuando San Nicolás comenzó a repartirlos a los enfermos, en acción de gracias por curarse milagrosamente de una enfermedad al seguir las instrucciones de la Santísima Virgen María de remojar un poco de pan en agua y consumirlo.
Generalmente se le representa con el hábito negro de la Orden de San Agustín, una estrella sobre él o en su pecho, un lirio o un crucifijo adornado con lirios en su mano. A veces, en lugar del lirio, sostiene un frasco lleno de dinero o pan.
Fue canonizado por Eugenio IV en 1446.





