JULIO 14: SAN CAMILO DE LELIS.

San Camilo nació el 25 de mayo de 1550 en Bucchianico, Italia. Era hijo de un oficial que había servido en el ejército italiano y en el francés. Su madre falleció cuando él era niño. Siendo aún joven, se alistó en el ejército veneciano. Durante su servicio militar, sufrió de una herida en el pie que no cicatrizaba y le producía mucha molestia, por lo que decidió ir a Roma e ingresó en el Hospital de los Incurables. Luego consiguió trabajo en ese hospital pero fue despedido debido a su afición al juego.

Debido a esta adicción a los juegos de azar perdió todo y se encontró en una situación tan precaria que se vio obligado a trabajar como obrero en un convento capuchino de Manfredonia y un día el discurso del guardián del convento lo impactó tanto que hizo el propósito de cambiar sus malos hábitos y tener una vida virtuosa. La conversión tuvo lugar en 1575 cuando San Camilo tenía 25 años. Desde entonces comenzó una nueva vida de penitencia siguiendo las enseñanzas de Jesús. Regresó a Roma, donde ingresó en el hospital en el que había estado anteriormente, ahí trabajó como enfermero, ganándose la admiración de todos por su piedad y fue nombrado director del hospital.

Siguiendo el consejo de su guía espiritual, San Felipe Neri, decidió ordenarse sacerdote. Tenía 32 años cuando comenzó a estudiar latín en el Colegio Jesuita de Roma.

San Camilo trataba a cada enfermo como si estuviera ante el mismo Jesús. Fundó la Orden de los Ministros de los Enfermos, conocidos como Religiosos Camilos. El nombre original de la orden era Padres de una Buena Muerte porque una de los principales objetivos era contribuir a la salvación espiritual de los enfermos y preparar a los moribundos para recibir la extremaunción. Además de los votos tradicionales de pobreza, castidad y obediencia, hicieron voto de servicio a todos los enfermos.

Su experiencia en las guerras lo llevó a establecer un grupo de trabajadores sanitarios que asistían a los soldados en el campo de batalla. La gran cruz roja en su sotana sigue siendo un símbolo de la Congregación y continúan identificándose con este emblema en sus hábitos, un símbolo universalmente reconocido como signo de caridad y servicio. Esta fue la Cruz Roja original, cientos de años antes de la formación del Movimiento Internacional de la Cruz Roja.

Los miembros de la Orden también se consagraron a ayudar a las víctimas de la peste. Gracias a sus esfuerzos y a las curaciones sobrenaturales de Lelis, el pueblo de Roma le atribuyó la liberación de la ciudad de la epidemia. Durante un tiempo, fue conocido como el «Santo de Roma».

Murió en Roma el 14 de julio de 1614, a los 64 años. Después de su muerte fueron reportados varios milagros. Fue beatificado y canonizado por Benedicto XIV.

El Papa León XIII declaró a San Camilo, junto a San Juan de Dios, el santo patrono de los enfermos, hospitales y del personal que trabaja en el área de la salud, y es considerado el precursor de la Cruz Roja.

Oración:

Señor Jesús, que haciéndote hombre, quisiste compartir el sufrimiento de nuestra naturaleza humana, te suplico por la intercesión de San Camilo, que amó y sirvió intensamente a los pobres y a los enfermos, que ayudes a los que viven el difícil momento del sufrimiento.

Así como en tu vida mostraste particular predilección por los enfermos, muestra ahora tu bondad paterna a quien está en el dolor.

Sana al que está llagado en el cuerpo y en el espíritu, sosten la fe de los que vacilan bajo la cruz por la fuerza del mal, abre horizontes de esperanza a los que están en la oscuridad.

Haznos, como San Camilo, conscientes de que en el rostro del enfermo y del que sufre, está tu mano llamando a nuestro corazón. Danos la ternura de Tu corazón para servirlos y amarlos con Tu amor.

¡San Camilo de Lelis, ruega por nosotros!

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