30 DE NOVIEMBRE: SAN ANDRÉS.

San Andrés, hermano de San Pedro, era pescador pero tan pronto Nuestro Señor lo llamó dejó atrás su trabajo y lo siguió. Fue el primer discípulo en ser llamado.
En la tradición ortodoxa, se le conoce con el nombre Πρωτóκλητος (Protocletos), que significa: «El primero en ser llamado«. San Andrés le dijo a su hermano, Simón: «¡Hemos encontrado al Mesías!».
San Andrés fue crucificado y al ver la Cruz en la que iba a morir pronunció la siguientes palabras que se encuentran en el libro la Leyenda Dorada:
«Al divisar desde lejos la cruz en que iban a suspenderle, fue él quien gritó, saludándola de esta manera:
—¡Salve, oh Cruz gloriosa, santificada por el cuerpo de Cristo y adornada con sus miembros más ricamente que si hubieses sido decorada con piedras preciosas! Antes de que el Señor te consagrara fuiste símbolo de oprobio, pero ya eres y serás siempre testimonio del amor divino y objeto deseable. Por eso yo ahora camino hacia ti con firmeza y alegría. Recíbeme tú también gozosamente y conviérteme en discípulo verdadero del que pendió de ti. ¡Oh Cruz santa, embellecida y ennoblecida desde que los miembros del Señor reposaron, clavados, sobre ti! ¡Oh Cruz bendita, tanto tiempo deseada, solícitamente amada, constantemente buscada y por fin, ya preparada! ¡A ti me llego con el deseo ardiente de que me acojas en tus brazos, me saques de este mundo y me lleves hasta mi Maestro y Señor! ¡El, que me redimió por ti, y para siempre me reciba!»
El 30 de noviembre, día de la fiesta de San Andrés, inicia una devoción que lleva por nombre: Novena de San Andrés o Novena de Adviento de San Andrés, que consiste en hacer con fervor la siguiente oración quince veces cada día hasta el día de Navidad:
Bendita y alabada sea la hora y el momento en que el Hijo de Dios nació de María, Virgen Purísima, en Belén, a medianoche, en el frío penetrante. En esa hora, te suplico ¡Oh Dios mío! que escuches mi plegaria y concedas mis deseos (hacer la petición), por los méritos de Nuestro Salvador Jesucristo, y por Su Santísima Madre. Amén.






