Posted in Presentación del Señor.
Has de saber, hija mía, que yo no necesitaba de Purificación como las demás mujeres, porque me dejó pura y limpia mi Hijo que nació de mí, ni yo tampoco adquirí la menor mancha, porque sin
O Gloriosa Domina excelsa super sidera, qui te creavit provide, lactas sacrato ubere.