SEXTO DÍA DE LA NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LOURDES.

ORACIÓN INICIAL:

Bendita seas, oh Virgen purísima, por haberte dignado manifestar Tu resplandor de vida, dulzura y belleza en la Gruta de Lourdes, diciéndole a Santa Bernardita: “Yo soy la Inmaculada Concepción”. Oh siempre Virgen Inmaculada, Madre de misericordia, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consoladora de los afligidos. Tú conoces nuestras necesidades, nuestras preocupaciones, nuestros sufrimientos, dirige hacia nosotros Tu mirada llena de misericordia.

Al aparecer en la Gruta de Lourdes, te complaciste en hacer de ella un santuario privilegiado, desde donde dispensas Tus favores, y ya muchos han obtenido la cura de sus enfermedades, tanto espirituales como físicas. Venimos con la más ilimitada confianza a implorar Tu maternal intercesión. Obtén para nosotros, oh Madre amorosa, la concesión de nuestra petición. Agradeciendo Tus favores, nos esforzaremos por imitar Tus virtudes, para que algún día podamos compartir Tu gloria en el cielo. Amén.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

SEXTO DÍA:

Oh Gloriosa Madre de Dios, Nuestra Señora de Lourdes, con Tu túnica blanca, el cinturón azul celeste y dos rosas de color oro brillante en Tus pies, ¡Que hermosa eres Madre! Tu rostro sereno irradia majestad, bondad, dulzura y paz; míranos con compasión como miraste a Santa Bernardita en la gruta de Lourdes. A Ti elevamos nuestra plegaria implorando Tu poderosa intercesión para obtener del Corazón Misericordioso de Tu Hijo Jesús, las ayudas y gracias necesarias para nuestra vida espiritual y material. Pedimos especialmente Tu intercesión, Madre Inmaculada, para obtener el favor que con tanto fervor buscamos en esta novena:

(Pedir la gracia que se desea obtener).

Oh Estrella Brillante de Pureza, María Inmaculada, Nuestra Señora de Lourdes, gloriosa en Tu asunción, triunfante en Tu Coronación, muéstranos Oh Madre de Dios Tu Misericordia, Virgen María, Reina y Madre, sé nuestro refugio, esperanza, fortaleza, y consuelo. Amén.

ORACIÓN FINAL:

Nuestra Señora de Lourdes, Madre de Cristo, tuviste influencia con Tu Divino Hijo mientras estabas en la tierra y tienes la misma influencia ahora en el Cielo. Ruega por nosotros, obtén para nosotros de Tu Divino Hijo Jesús, los favores que pedimos en esta novena, si es la Voluntad de Dios. Amén.

Nuestra Señora de Lourdes, ruega por nosotros.

Santa Bernardita, ruega por nosotros.

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